Cuando nos decidimos en hacer una reforma o decoración de alguna habitación de la casa u oficina, es normal que nos surjan muchas dudas; ¿Por dónde empiezo? ¿Qué estilo es el que me gusta? ¿Qué colores o texturas son los que le pueden ir mejor? ¿Cómo organizo el espacio que tengo? ¿Qué puedo aprovechar de lo que ya tengo?
No os preocupéis, es bueno que estas dudas surjan, ya que serán las que nos ayuden a pensar lo que realmente queremos y qué nos puede quedar mejor.
Hoy vamos a empezar por el primer paso y uno de los más importantes, el ESPACIO.
Antes de hacer cualquier reforma o redecoración, debemos saber el espacio del que disponemos.
Muchas veces creemos que puede entrar o quedar bien algo que nos ha gustado pero a la hora de medir el espacio no entra y nos llevamos una desilusión.
Para evitar esto, lo primero que vamos a hacer es medir el espacio que tenemos y anotarlo en una hoja, con un plano sencillo, donde reflejamos cada medida y objetos que tenemos, de esta manera nos será mucho más fácil y cómodo por si surgen dudas posteriores.
Una vez medido el espacio, tenemos que tener en cuenta varios factores:
- Puertas y ventanas cercanas. Tenemos que tener cuidado ya que si ponemos objetos salientes cerca de estos, podemos impedir su apertura.
- Objetos que nos dificultan el paso en el habitáculo. Hay que tener en cuenta si hay escalones, columnas, etc.
- No llenar demasiado los espacios para que no dé sensación de cerrado. Los espacios recargados hacen que el lugar parezca más pequeño.
- La entrada de la luz natural. Es recomendable no poner objetos que nos quiten la luz natural que entra por las ventanas, ya que esta nos va a dar claridad y vida a la habitación.
Ahora ya sabemos por dónde empezar. Adelante!!
No os preocupéis, es bueno que estas dudas surjan, ya que serán las que nos ayuden a pensar lo que realmente queremos y qué nos puede quedar mejor.
Hoy vamos a empezar por el primer paso y uno de los más importantes, el ESPACIO.
Antes de hacer cualquier reforma o redecoración, debemos saber el espacio del que disponemos.
Muchas veces creemos que puede entrar o quedar bien algo que nos ha gustado pero a la hora de medir el espacio no entra y nos llevamos una desilusión.
Para evitar esto, lo primero que vamos a hacer es medir el espacio que tenemos y anotarlo en una hoja, con un plano sencillo, donde reflejamos cada medida y objetos que tenemos, de esta manera nos será mucho más fácil y cómodo por si surgen dudas posteriores.
Una vez medido el espacio, tenemos que tener en cuenta varios factores:
- Puertas y ventanas cercanas. Tenemos que tener cuidado ya que si ponemos objetos salientes cerca de estos, podemos impedir su apertura.
- Objetos que nos dificultan el paso en el habitáculo. Hay que tener en cuenta si hay escalones, columnas, etc.
- No llenar demasiado los espacios para que no dé sensación de cerrado. Los espacios recargados hacen que el lugar parezca más pequeño.
- La entrada de la luz natural. Es recomendable no poner objetos que nos quiten la luz natural que entra por las ventanas, ya que esta nos va a dar claridad y vida a la habitación.
Ahora ya sabemos por dónde empezar. Adelante!!
Comedor diáfano. Mesa con tablero de vidrio templado blanco, patas cromadas, sillas con patas cromadas y estructura en plástico trasparente dando mayor amplitud. Alfombra textil beige, lámpara con estructura cromada y lágrimas vidrio, ventanal aprovechando luz natural y paredes beige. Como detalle, el centro de mesa es un cuenco de madera.
“Siempre crea un espacio donde haya un recuerdo.” Laura Sartori Rimini

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